Multitud

Amores Imposibles


 

Nunca, en mi opinión, llegaron a imaginarse aquellas adolescentes de los años ochenta, mientras colgaban los pósteres de sus melenudos ídolos en la pared de su cuarto, que no sólo no iban a poder casarse nunca con ninguno de ellos, sino que, para mayor guasa, acabarían teniendo por marido a un tipo grosero, barrigón y aficionado al buen comer, al bingo y a la cerveza. 

Spandau Ballet
Este componente de Spandau Ballet
sintió un repentino picor en el 
momento de hacerse la foto

Esta ilusa y romántica borrachera no la padecen exclusivamente las jovencitas, algo bastante comprensible, más de un caso conozco de algún marido condescendiente, algo talludito, que afirma que su mujer, si se terciara la ocasión, lo dejaría por Brad Pitt.  ¿Pero cuándo se va a terciar esa ocasión?. ¿No se le ha ocurrido decirle que si se hiciera un listín telefónico con todas las pretendientas del mencionado actor de Hollywood, por riguroso orden de preferencia, todos sus tomos ocuparían una biblioteca entera y que la mujer del calzonazos, a sus cuarenta y tantos años, figuraría en quién sabe qué página de uno de sus últimos volúmenes?.


La lista de espera de Brad Pitt es interminable... y la de su
esposa, por lo que se aprecia en la imagen, también

Aparte de que los famosos se casen o estén solteros, las tendencias sexuales de los éstos también tienen muy preocupados a una buena cantidad de sus seguidores. Hace ya algunos años un compañero de clase me comentó que se había enterado de que no sé qué famosa cantante era lesbiana y eso, según él, no se lo iba a perdonar. Y ante semejante memez, yo me pregunto: ¿qué más le daba a ese gafitas enterado y con problemas de autoestima, acaso esperaba encontrársela una mañana en la panadería de la esquina y que ésta le dijera, con rima asonante: estás muy bueno, monín, vente conmigo a mi mansión de Beverly Hills?.


Troy Mclure padecía una desviación
romántica hacia los peces

Y para ilustrar lo que digo,  para que veáis que no me invento las cosas, he aquí la carta de una lectora a la revista Cinerama (ésa que te regalan en los cines después de haber pagado la entrada) enamorada de Keanu Reeves, alias Neo o Sr. Anderson, explicando su dramático caso. La contestación que recibe es un poco dura, pero la susodicha pretendienta, en una epístola posterior, comentaba como si tal cosa que tiene novio.

 

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13-9-03