No sé qué es esto

Grandes Documentales


Animales salvajes, salvajes

Hoy en día, en televisión, no todo es telebasura, siguen existiendo espléndidos programas culturales que, además de divertir, sirven para que aprendamos cosas interesantes. Los documentales son un ejemplo de ello, pero, hay quien está un poco harto de que, la gran mayoría de los que emiten, hablen de animales.

Liberad a Güili

Muchas veces, aquellos documentales, cuya temática son los bichos, tienen un ligero toque peliculero. Tengo en mente, ahora mismo, uno que cuenta la historia de una pija muy preocupada por un delfín. Y lo mejor de todo es que consta de varios episodios.

Otros tratan en exclusiva de un animal, y se pasan una hora diciendo que es muy fiero y que el resto de criaturas del bosque le tienen miedo. Pero siempre van más allá y afirman que los indios lo consideran un animal mitológico y que, según la leyenda, el primer individuo de la especie fue concebido por los dioses.

El sapo cornudo es el más cabrón de todos los sapos

En los documentales también podemos ver muchas escenas de depredación y de peleas entre bichos de distinta especie. La impresión que me da es que más de una escena está provocada. Lo digo porque, a veces, parece que hayan puesto un animal junto a otro para que se peleen. En la historia de la pija y el defín, un tiburón cayó en las redes que delimitaban un corral marino, el cual se habían currado para el tocayo de Flipper. Soltaron al escualo y acabó comiéndose, al cabo de no sé cuánto tiempo, a una tortuga marina que también habían soltado los protagonistas de la cinta. Por supuesto, dieron a entender que no habían sido liberados juntos y que se habían encontrado, de manera casual, en el ancho mar.

Bicho asqueroso

Algunos tienen una temática muy adecuada para su hora de emisión, me refiero a aquellos monográficos referidos a pequeñas alimañas (arañas, escorpiones, escarabajos peloteros, etc.) con los que nos suelen obsequiar en la sobremesa. El espectador, recién comido y tomándose un carajillo, acaba con el estómago revuelto, por culpa de los primerísimos primeros planos de esos bichos guarros. Si, a tamaño real, suelen dar asco, imagínense cómo son de repugnantes en grande.

Algo llamativo es que, en algunos reportajes, se pretende hacer creer al espectador que determinados animales salvajes no son agresivos. He llegado a escuchar que los tiburones no atacan a los seres humanos, cuando es algo que va en contradicción con otros documentos televisivos que hablan y muestran imágenes de numerosos casos de ataques a personas. Lo cierto es que todos los animales salvajes tienen su mala leche, es cuestión de procurar no estar donde estén ellos.

Nunca te morderá, aunque esté hambriento

En algunas ocasiones, recurren a la exageración e, incluso, a la mentira, tal como hacen las revistas científicas sensacionalistas. Tampoco hay que olvidarse que, en algunos documentales sobre política, historia o temas de actualidad, se puede intuir qué mano está detrás de la producción.

Un caso de sensacionalismo descarado fue el de un documental en el que aparecía un tío, con muchos cables en la cabeza, que podía mover un tren de juguete con la electricidad de su cerebro. Pero, lo bueno, es que no decían, en ningún momento, que ese tío tuviera poderes, sino que eso lo podemos hacer todos. Bien, supongamos que ese tren funcionara con una pila de 9 V, como otros muchos juguetes (al menos antes era así).¿QUIÉN COÑO VA A SUMINISTRAR 9 V DE CORRIENTE CONTINUA CON SU CEREBRO?, ¿EL PRESIDENTE DE ENDESA?. ¿Conectando varias cabezas en serie podríamos dar luz a una vivienda?. Si alguno quiere hablar del tema, puede escribir la dirección de correo de la página.


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