No sé qué es esto

Excusas


Mentir por teléfono es más fácil

Mucha gente vive el momento y no tiene ningún inconveniente en tener varios planes para el mismo día y a la misma hora; evidentemente, escogerán la opción que más les convenga en el momento, sin importarles que otras personas estén en algún sitio esperando un buen rato. Pero, eso sí, cuando tienen que pedir un favor a los que han dejado plantados, no dudarán en hacerlo.

A continuación recojo una serie de excusas,
reales y autobiográficas, de pájaros que no tienen el más mínimo atisbo de vergüenza y que, en algún momento, no han considerado grata mi compañía.

He dividido las diferentes excusas en dos grupos, según fuera hechas antes o después de la hora H.


ANTES DE LA CITA

Excusa telefónica No puedo ir, mi sobrina está enferma
Cuando dicen esto se refieren a un resfriado o una gripe, de lo contrario, la niña estaría en el hospital. Vaya excusa, supongo que su sobrina tiene unos padres y no creo que un tío tenga que dejar de salir porque su sobrina tiene unas décimas de fiebre.

Excusa telefónica No puedo ir, han venido mis tíos
Es casualidad que siempre se presenten un sábado por la noche y sin avisar.

Excusa telefónica La técnica de los mensajitos en el teléfono móvil
No podremos ir, ya te contaré. Normalmente, el que recurre a los mensajes, es porque no tiene ganas de quedar, no se atreve a dar la cara y, de esta manera, da por avisada a la otra parte.

Excusa telefónica Tengo la gripe, no podré ir con vosotros a la discoteca
Aún recuerdo aquel viernes por la noche en la que un, digamos, amigo me llamó diciéndome esto. Por supuesto, yo no me lo creí. La confirmación vino al cabo de unos días, cuando se le escapó que había estado de juerga, justamente, ese viernes por la noche, con los integrantes de una sectaria asociación, a la que él pertenece: la Peña Los Bartolos.

Excusa cara a cara No podré ir mañana contigo, he quedado con mis amigos
Esta excusa no es falsa. Sin querer, a su autor dijo lo que pensaba realmente.

Excusa cara a cara Este sábado no podré ir, tengo que ayudar a mi hermano con la mudanza
Excusa puesta por el mismo pájaro que la anterior. No sé por qué me pareció falsa.


DESPUÉS DE LA CITA

Excusa telefónica La técnica del móvil desconectado
Algunos no avisan cuando no tienen ganas de acudir a la cita. Se les llama al teléfono móvil (vaya gasto más estúpido), pero éste está desconectado. Al cabo de unos días llaman, diciendo que se les olvidó completamente que habían quedado.

Excusa cara a cara La técnica de precisamente iba a avisarte ahora
Una llamativa anécdota fue cuando, un domingo por la tarde, quedé con un antiguo compañero de clase que vive en mi barrio. Un cuarto de hora antes de la cita, estaba yo en el portal de mi casa, comentándoles a otros conocidos que había quedado con este pollo y que ahora mismo iría a su casa a buscarle (vive muy cerca). Lo bueno del caso es que apareció a lo lejos y, cuando se iba a desviar para ir a encontrarse con unos amigos suyos, nos vio, se acercó y, rojo como un tomate, me dijo: precisamente ahora iba a tu casa para decirte que no puedo ir contigo hoy.

Excusa telefónica La técnica de imitar la voz de su hermano
El de la historia anterior era y, supongo que sigue siendo, un experto en el noble arte de mentir para no acudir a las citas que han dejado de interesarle. Su hermano nos comentó que, más de una vez, cuando no tenía ganas de salir, por teléfono, imitaba su voz: ¿mi hermano?, no está, se ha tenido que ir para ayudar a mi padre, no sé a que hora volverá.

Excusa cara a cara Salí de la discoteca y, cuando estaba en la calle, me acordé que había venido con vosotros
Esta es la excusa que puso un fantasma cuando se fue sin avisar de la discoteca en la que estábamos. Lo bueno es que habíamos quedado allí dentro con él tres o cuatro horas antes: por favor, esperadme dentro, no me falléis, que iré solo.

Excusa cara a cara Nos fuimos porque nos encontramos a una hormiguita y nos dijo que nos fuéramos con ella
Esto nos lo dijo un compañero de clase, al cabo de unos días de haber quedado con nosotros e irse sin avisar. Él y su amigo se habían encontrado con dos chicas conocidas y se marcharon con ellas, mientras, nosotros, como tontos, estuvimos esperándoles un buen rato en la terraza de un bar. Por cierto, ¿qué habrá sido de ese capullo?.

Excusa cara a cara La ausencia de excusa
Otros, simplemente, se quedan callados porque no saben qué responder y no quieren echar más leña al fuego.


Nota: algunas de estas mentiras las he escuchado más de una vez y a diferentes personas.



Página principal