Pájaro

Interesados


Tenla siempre a mano

Cuando hablo de "interesados" me estoy refiriendo a esas personas que se acercan a otras por algún oscuro interés. Por supuesto, esto lo disimulan a base de falsedad, ya que siempre tienen que hacer creer a los demás que sus almas son tan puras como la de la Madre Teresa de Calcuta.

La gente interesada está emparentada directamente con los pelotas. Un pelota es un individuo interesado, pero un individuo interesado no tiene que ser, forzosamente, un pelota rastrero.

Estos chupópteros suelen tener muchos amigos (por llamarlos de alguna manera), pero sus preferidos son los que vienen de familia pudiente, los que tienen un buen sueldo, los que regentan un negocio o, simplemente, los más ligones, ya que, parece ser, que no son capaces de ligar por ellos mismos.

En algunos casos se venden por una miserable cerveza. Saben que hay gente, aunque poca, que tiene la mano larga para invitar y, para un tacaño profesional, cualquier ahorro, por pequeño que sea, es bueno.

Otra cerveza de gorra...

Un hecho muy curioso es que, muchos de estos gorrones, o no tienen carné de conducir o no tienen coche, además de experimentar un odio exagerado al transporte público. Todo esto les lleva a elegir amistades motorizadas, debido a que no están dispuestos a ir a la discoteca en disco-bus, como los más jovencitos.

Con las amistades que consideran de segunda fila tienen cierta chulería y, por término general, no quieren saber nada de éstos, a no ser que necesiten que les hagan algún favor o, a no ser, que los amigos selectos no estén disponibles.

Se me olvidaba decir que, cuando van en el coche de alguno de estos amigos de segunda división, se vuelven muy exigentes, a pesar de no haber dado nunca un duro para pagar la gasolina gastada. Es frecuente oírles decir frases como:
- ¡Joder, aparca en este paso de cebra, nadie te va a multar a estas horas!. ¿Acaso quieres que andemos?.
- ¡Sáltatelo en rojo, aquí no hay nadie!.
- ¡Estás en las nubes, te has pasado la salida, chatín!.

¡Qué bonitos son los coches de los demás!

A la hora de elegir pareja también intentan conseguir (no siempre con éxito) a alguien que pertenezca a una clase social superior a la de ellos. Si lo logran, no es extraño, escucharles presumir (de manera moderada, para que no se descubra el pastel) de la cantidad de dinero que tiene su yogurcito.

Nota: les podemos llamar también "arribistas" o "advenedizos", queda más fino.



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