Aclaración
sobre este texto.
El
término "pijo" se emplea popularmente para designar a las personas sibaritas (individuos dados a placeres y regalos),
a las cuales además les gusta hacer ostentación.
Veamos unos prácticos
consejos, a modo de preguntas y respuestas, para ser un buen pijo.
¿Cómo debo vestir? Bien
y caro. Toda tu ropa y complementos personales han de ser de marcas de
contrastado prestigio internacional. Viste prendas con el
logotipo bordado en un sitio bien visible para el resto de los mortales. Y,
por supuesto, presume del precio de todo lo que te compras. Recuerda que
eres un pijo.

¿Mi reloj también
ha de ser caro? Naturalmente,
el
segundo fin de un reloj es marcar la hora, el primero es que los demás
sepan que has dado una buena pasta por él al tío de la relojería.

¿Y mis gafas? Con
las gafas, complemento muy llamativo, se tienen que aplicar los mismos
criterios que con el reloj: lo primero es lucirlas y lo segundo es que te
corrijan tu cortedad de vista.

¿Puedo usar
lentillas? Sí, pero no te olvides
de mencionarlo en cada reunión de amigotes, no vaya a ser que no se den
cuenta de que las llevas.
¿Mi nombre ha de ser
Borja? Si eres mujer no.
Evidentemente, todos los pijos no podéis llamaros Borja o Borja Mari, al
igual que todos los amarillos del Vietcong no pueden llamarse Charly.
Deja de preguntar tonterías.
¿Debo cuidar mi
cuerpo? Indudablemente, los
salones de belleza han de ser tu segunda casa. Si eres cejijunto ya sabes lo que te toca hacer.

¿Qué hay de la
belleza interior? La belleza
interior es para los feos, tú eres un pijo.
¿Cuál debe ser mi
forma de hablar? A ser posible,
pronunciando la ese de forma africada (Esftamosf muy contentosf).
Tranquilo, nadie te dirá que acudas al logopeda.
El teléfono móvil
es obligatorio, ¿no? Sin lugar a
dudas, lo has de llevar siempre encima y siempre conectado, incluso en el
cine (imagínate las importantes llamadas que te puedes perder si lo
apagas durante la emisión de una película).

¿Qué pasa si nadie
me llama? Pues que tus amigos
empezaran a reírse de ti. Apáñatelas como puedas para que no tenga
lugar esa tan lamentable circunstancia.
¿Es obligatorio
poseer muchos equipos electrónicos de consumo (DVD, equipo de música,
etc.)? Me gusta que me hagas esa
pregunta. Evidentemente no son tan importantes como la ropa o el
móvil porque, por ejemplo, un reproductor DVD no lo llevas puesto
por la calle, pero si pretendes invitar a tus amigos a tu casa, es muy
importante que vean que posees muchos de estos artilugios y todos de buena
calidad.

¿Pero, a la hora de
comprarlos, cómo sé cuáles son mejores y cuáles peores?. Me
pierdo en la primera página de los catálogos Como
le pasa a la mayoría de enteraos como tú, pero, no te preocupes,
limítate a elegir
un equipo caro de una marca conocida.
¿Qué modelo de
coche debo conducir? Buena e
interesante pregunta. No hace falta que vayas en limusina, pero tampoco te
las quieras dar de niño rico guiando un Opel Corsa. Gástate los cuartos,
leñe.
¿Estoy obligado a ir
a esquiar? Sí, ¿cuando has visto
a un pijo que no lo haga?. ¿Que no te gusta?, ¿que te parece un
estúpido deporte?. Es igual, ve de vez en cuando. No olvides desplazarte a Baqueira Beret cuando esté allí el rey.

¿Puedo apuntarme a
un gimnasio? Sí, ya que el
atuendo deportivo, con tanta marca, da mucho juego en el mundo pijo.

¿Bajo qué criterios
he de elegir a mi pareja? Puedes
emplear los criterios que quieras, la única restricción es que todos
ellos han de ser de tipo económico y de actitud respecto a la apariencia.
¿Cuál debe ser mi
círculo de amistades? Pues, si
eres un poco listo, tu círculo de amistades debe estar formado por
individuos más pudientes que tú.
¿He de enterarme del
precio de los regalos que me haga mi pareja? Sí,
y, además de eso, has de pregonarlos a los cuatro vientos.

Bolso
con viñeta de Coco Chanel. Chanel. Precio: 149.747 pesetas (900 euros).
Una sugerencia de www.abc.es .
¿Y he de decir a los
demás los precios de los regalos que yo hago? Pues
claro, coño.
La vida de un pijo es
un derroche. ¿Tengo que invitar a mis amigos? De
ninguna manera, una cosa es ser pijo y otra es ser gilipollas; cada uno
que se pague lo suyo.
¿Debo ser delicado? Un
buen pijo ha de serlo, acostúmbrate a pronunciar la frase ¡qué asco!, cada vez que veas algo que no te gusta. No comas cualquier comida y no se te ocurra llevarte un
bocadillo a una excursión, ¿para qué están los restaurantes caros?.
¿Debo viajar? Sí,
para después contarlo.

¿Puedo desplazarme
en autobús? El autobús es un
medio de transporte totalmente vulgar y borreguero. Que no me entere yo de
que lo utilizas.
¿Me debe interesar
la política? ¿Por qué tendría
que interesarte, acaso no sabes que todos los políticos son pijos?.
¿Qué pasa si me he
criado en un barrio humilde? Avergüénzate
de ello, cállatelo como una puta. Tú no eres un político al que le dé
prestigio el haber estado preso en tiempos de Franco o el haber pasado
hambre (suponiendo que exista algún político que haya tenido el
estómago vacío alguna vez, quitando a Mahatma Gandhi y a pocos más); tú eres un
pijo, tenlo siempre presente.

Ser pijo sale muy
caro y yo no vengo de familia adinerada, ¿cómo puedo afrontar tanto
gasto? Pues como hacen miles de
gilipollas que están en tu misma situación: viviendo con el agua al
cuello.
¿Qué pasa si todos
mis bienes están a la altura pija, pero vivo en un piso de mierda? Es
otra muy frecuente circunstancia; lo que tienes que hacer es no invitar a tus
estúpidos amigos a tu casa. Si la situación se vuelve insostenible,
hipotécate para comprar una casa de acuerdo con el nivel de vida que
quieres aparentar.
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Agosto de 2001.
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