Las
telecomedias son esas series televisivas de humor, que duran una media hora, más o
menos, y que amenizan la programación en la mayoría de casos. Casi todas
ellas proceden de Estados Unidos.
Veamos sus
características más típicas.

Risa coactiva
Es lo primero que llama la atención en estos espacios. Cada vez que hacen o
dicen una tontería se oye de fondo a un grupo de gente riéndose. Lo más
curioso es que siempre lo hacen de la misma manera en todas las series y que, cuando el chiste es
demasiado gracioso, llegan a aplaudir.
Otra cosa, también llamativa,
es que se ríen aunque no tenga gracia la escena.
La raza de sus protagonistas
Muchas de ellas basan su acción en el lugar de trabajo de los protagonistas,
pero otras tantas se centran en la vida de una familia, la cual puede ser
blanca, negra o, incluso, china. Por consiguiente todo el círculo de amistades
y conocidos son blancos, negros y chinos, respectivamente (con algunas
excepciones).

Los intermedios
Antiguamente se emitían sin cortes publicitarios, pero, con la llegada de
la televisión privada, meten un intermedio de diez minutos en mitad del
capítulo.
Los valores morales
Algunas (pocas) telecomedias ironizan sobre la sociedad, pero otras acaban,
a veces, el
capítulo con una moralina insulsa, que no se la cree ni el que la ha
escrito.

La belleza
Muchas actrices tienen una buena calidad visual, pero la hija de la
familia protagonista, en ocasiones, es una chica que, sin ser fea,
es bajita y con el culo gordo y, lo mejor del caso, es que hace un papel
de guapa (un caso parecido a Tori Spelling en Sensación de Vivir, aunque
ésta no tiene el culo gordo, ni es bajita).

El papel de los tontos
Algunos personajes los crean bien tontos con el propósito de generar
comentarios y situaciones graciosas de una manera más fácil.

El papel del padre de
familia
El padre de una familia modelo televisiva suele ser un gran profesional en
su campo, pero un grandísimo chapucero para los arreglos domésticos, con
lo cual el guionista, explotando el tema, tiene cuerda para varios
capítulos.

El madre siempre se queda
preñada
Cuando la serie lleva tres o cuatro años en antena y todos los hijos son
grandes, su madre se queda preñada y pare un crío (como mínimo)
al que el mayor de los hermanos le saca dieciocho o veinte años en la
serie, en la realidad son más.

La altura de los hijos
Es curioso que los hijos suelen ser más bajos que sus padres, al contrario que
lo que sucede en la realidad. Eso, unido a que no se parecen mucho entre ellos, hacen pensar al teleespectador que la mujer le puso los cuernos con un
tío bajito.
La popularidad en el
instituto
Como en muchas series y películas estadounidenses, la popularidad en el
instituto es un tema muy tratado en las telecomedias. Dos figuras
importantes son la capitana de las animadoras y el capitán del equipo de
rugby.

Los empollones
También tienen un papel destacado en estas joyas de la televisión.
Visten mal, tienen gafas y son debiluchos.
El doblaje
Muchos niños y jóvenes son doblados por mujeres. A veces, los dobladores
tienen que modificar las gracias para que las entienda el público
español, ejemplo de ello es que, una vez, Will Smith se puso a imitar a José
María García alias Butanito (todos sabemos que la sombra de ese hombre es alargada,
pero no tanto).
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