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En cualquier rama del saber podemos encontrar a gente experta de verdad, que son los únicos capaces de crear algo y, por otro lado, a los "teóricos", los cuales no están capacitados para crear nada, pero sí para criticar el trabajo de otros (aunque, lo cierto es que, en muchas ocasiones, no sirven ni para eso).
Los teóricos están en todas partes, se manifiestan, incluso, en las reuniones de amigos en las terrazas de los bares. Son aquellos que nunca se ríen con los chistes que cuentan los demás y suelen decir, con cara de chulos: ¿hay que reírse?. Se quejan de los chistes ajenos, pero ellos no cuentan ninguno, puesto que no tienen ni puta idea de contarlos. Eso es un teórico.

Hay que reconocer que algunos, más de una vez, aportan una crítica muy acertada y muy razonada, pero otros sólo saben hablar sin saber o, como mucho, opinar de oídas, puesto que se limitan a afirmar lo que se rumorea en la calle.
Estos impresentables tampoco faltan en las conversaciones informáticas:
- Tengo la versión 10 de tal programa.
- Esa versión es una mierda, es como si no tuvieras nada.
- Vaya, ¿tienes la 11?.
- No.
- ¿Y la 10?.
- Tampoco.

Si no quieres que se ponga rojo, es el momento de parar la conversación, evidentemente, este fantasmón, no ha utilizado nunca ese programa informático.
Muchos comentaristas deportivos también son un ejemplo de lo que digo, es decir, hablan mucho, pero no son capaces de ver determinadas cosas, si no, ¿cómo es posible que no se hayan dado cuenta de que algunos jugadores de la primera división española, por su bajo nivel, tendrían que estar jugando en segunda B?. No voy a dar nombres, pero, he de decir, que un par de jugadores del Real Madrid son unos auténticos petardos, y parece que nadie se haya dado cuenta (vaya, me he comportado como un teórico).
En resumen: si ves que alguien se limita a criticar sin razonar, lo más seguro es que sea un teórico de muy baja calidad y de mucha jeta.
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